Los científicos preparan una red de espías para controlar los océanos
Los principales científicos marinos han decidido contar sus más misteriosos cometidos. Tienen entre manos un ambicioso proyecto que consiste en seguir el movimiento de distintas especies marinas, al tiempo que controlan las condiciones oceánicas a través de una enorme red de sensores, instalados en los fondos marinos.
El proyecto se denomina Red Oceánica de Seguimiento (OTN) y es el fruto de la fusión de dos programas que, en los últimos años, han estado funcionando de forma experimental en la costa del Pacífico de Estados Unidos y Canadá, para el seguimiento de varias especies marinas, desde salmones hasta grandes predadores.
En el primero de estos dos programas, el POST (Pacific Ocean Shelf Tracking), una serie de transmisores instalados en los cuerpos de los peces envían información a receptores acústicos, previamente instalados en el suelo del océano.
Ahora, la Universidad de Dalhousie en Halifax (Canadá) acaba de recibir casi 40 millones de dólares del Gobierno canadiense para expandir la red de 14 regiones oceánicas, incluidas el Ártico, el Mediterráneo y el golfo de México.
El objetivo final de OTN es instalar en cinco años 5.000 receptores submarinos y crear 60 líneas de seguimiento en esas 14 regiones, que controlarán hasta un millón de animales provistos con transmisores que recopilan información, movimientos y datos biológicos, temperatura, salinidad de los mares...
